Post vacaciones...

Se torna complicado resumir un mes de vida…les aviso que este post es larrrrrgo, no supe pude resumirlo, perdón!...Si son valientes, adelante con la lectura!, si no los entiendo...
Las palabras adecuada son: FELICIDAD, PLENITUD. Estuve todo enero de viaje, de vacaciones, literalmente, agradezco por ello a Dios y a la Divina Providencia…No es que mi economía esté en superávit solo se dio.

Postales de la Ciudad de San Martín de los Andes (Argentina).
Primero fue en la querida Patagonia Argentina, San Martín de los Andes y sus alrededores (sí y no me canso de volver una y mil veces al mismo lugar); luego Mendoza en viaje familiar.
Desde hace unos meses aprendí o mejor dicho me mentalicé (que no es lo mismo) que: uno debe trabajar para lograr lo que quiere pero después hay que dejar que las cosas fluyan…se acomodan solas y este fue el caso.
Realmente hacía muuucho tiempo que no la pasaba de esta forma…De viaje la paso de diez, siempre, sin excepción, pero esta vez fue distinto, quizás yo sea distinta a la que se fue, haya aprendido algunas lecciones! jaja. Me reí muchísimo, hasta dolerme la mandíbula. Cosa que hacía rato no me pasaba y menos tantos días seguidos.
Mendoza, la provincia.


Conocí y me reencontré con gente maravillosa, personas de las cuales disfruto enormemente su compañía…el poder compartir momentos importantes, de esos que dejan huellas. Para mí ellos son: personas con las que tengo mucho en común y otras no tanto pero el cariño es enorme. Con quienes compartimos: risas, charlas sinceras, mates, amistad, caminatas y en la montaña, el disfrute de la naturaleza…
Me encontré sin pensarlo con amigos entrañables, con uno de ellos hacía más de un año que no nos veíamos.  Varias de esas personas son incondicionales, los que a diario me “aguantan” en Rosario, se dio de poder compartir con ellos unos mates a 1600 km de distancia de casa.
Encontrarme con B y A en San Martín de los Andes fue inaudito, Dios y los astros intercedieron para que se diera lo mismo que con que M.R. tomamos mates en Uspallata!, conocí a su hija que vive allá y su familia, cosas muy "locas", especiales.  
Tomar mates o comer helado en una noche gélida frente al lago es impagable.
Hacer mandados o pensar en la comida de ese medio momento tooodo un acontecimiento para mí, pero que lo hice porque lo disfrutaba, lo mismo que las veces que cocinaba para los que estuviésemos el mediodía o noche, es mi forma de demostrar cariño, hacer algo que casi no me gusta pero hacerlo con esmero y dedicación..

Subir cerros, con bellas personas, mientras no podía hablar debido al mal estado físico mío, obvio jaja, a la altura jajajaja...Compartir unos sándwiches a 1400 mts. sobre el nivel del mar, contemplar la ciudad, el lago, la montaña desde ahí; matarnos de la risa con las ocurrencias de cada uno...es impagable!. Gracias Señor por permitirme hacer esos momentos.

Encontrarme-conocer, allá, a una compañera de trabajo de una de mis amigas,  es por lo menos más que coincidencia, es loco…Ella también viajaba sola, con otra historia y saliendo de ella también…con quién pudimos compartir excursiones a diversos lugares. Una de ellas, por ejemplo fue al Lago Tromen y sus playas, 8 km de caminata (treking por si les gusta más jaja) en la montaña, entre ida y vuelta…Hicimos playa, tomamos sol solitarias, como son extensas las costas no estábamos uno encima del otro!...Obvio, que hicimos más paseos juntas los cuales ya les relataré en otros post…
Y así sucedieron los días, encontrándome con un ex profesor junto a una amiga, que por cosas de la vida hacía tiempo que no nos veíamos…Debo reconocer que me desconcertaron al principio pero también me alegró compartir esa tarde con ellos.

Al final de mis días en San Martín tenía la “agenda social” saturada jajaja, es metafórico, obvio…Porque a varias cosas dije: NO. Aprendí a decir: No; Nooooo; No quiero; No puedo; No en todas sus variantes…Me cuesta decir: no…Pude darme mis tiempos, cuidar de mi espacio, escuchar y hacer realmente lo que quería…Disfrutar al máxima los lugares que me gustan, como Hua Hum, la Cascada de Chachín, Yuco, el Lácar, el Nonthue, lugares y recovecos que me miman al alma...ayudan a recargar pilas, pero creo que la sabiduría está en hacer durar esa energía lo más posible, no gastarla en vano.
Vista del Lago Lácar desde diferentes lugares...

Parte de esas personas hermosas...
Con más personas bellas y lindos paisajes...
Más de esas personas de las que les hablé...
Demás está decir que "allá" me siento como en casa...Gracias a la hospitalidad que me brindan cada vez que voy...

El próximo post prometo algo de la deco que vi y disfruté en San Martín...
Gracias por leerme.

¡Hasta la próxima!

Cariños.
Verónica.

Veronica Godoy. Todos los derechos reservados. © Maira Gall.